Mientras Brasil está en el centro del brote de COVID-19 en América del Sur, el promotor del Gran Premio del país espera celebrar la carrera en Interlagos … ¡y con los espectadores!

Brasil fue testigo de un aumento en los nuevos casos y muertes por coronavirus, y ahora ocupa el primer lugar de la lista de casos y muertes, según los informes, Sao Paulo es la ciudad donde el brote es más activo.

La ronda brasileña de la temporada de Fórmula 1 de este año está programada para el 15 de noviembre, dentro de cinco meses, sin embargo, Tamas Rohonyi, el promotor del Gran Premio de Brasil, confía en que la carrera ocurrirá en Sao Paulo.

“No tenemos ninguna indicación de FOM sobre un nuevo calendario o nuevas formas de organizar un fin de semana de carrera”, dijo.

“El Gran Premio de Brasil se organizará en noviembre según el contrato firmado y con los aficionados, a menos que las autoridades gubernamentales decidan en contra”.

Una razón para la insistencia del promotor en organizar la carrera con los fanáticos es el resultado de los costos exorbitantes de organizar una carrera de Fórmula 1, donde los recibos de boletos son el único ingreso para los promotores locales.

“Al final, el problema principal es el mismo, financiero, ya que los costos son realmente altos, sea cual sea el modelo elegido por FOM”, explicó.

Rohonyi reconoce que la posición de Liberty es muy difícil: “Me resulta difícil especular sobre las formas en que FOM puede explorar en la situación actual excepcional y muy compleja más allá del brote, con las opiniones de equipos, patrocinadores, televisores y partes interesadas”.

“Incluso la posibilidad de cancelar toda la temporada, como sugirieron Max Mosley y otros”, reconoció Rohonyi, quien confía en que el traslado a Río para la carrera más grande de Brasil no sucederá y la carrera se mantendrá en Interlagos mientras sea sucede en el pais.