La celebración por parte de Disney World del reinicio y los playoffs de la NBA sería una bendición de marketing de proporciones sustanciales para Mickey Mouse.

Día tras día, en las ondas aéreas que posee Disney, o en la red de cable rival TNT, los millones de fanáticos del baloncesto que sintonizan podrían ser recibidos por cortes que entran y salen de pausas comerciales que resaltan algún aspecto de la propiedad de Disney.

Tal vez sean LeBron y Anthony Davis, con orejas de ratón, saliendo de Splash Mountain en el Magic Kingdom. Enyesados ​​por toda la cancha y en las paredes donde se jugarán los juegos, podríamos ver “Disney Wide World of Sports” garabateado en letras grandes y brillantes. Y quizás haya un documental en el que los hermanos López, Brook y Robin, dos cabezas gigantes de Disney, se sumerjan en los días y semanas de vivir en el supuesto “lugar más feliz de la Tierra”.

Si todo va bien durante los aproximadamente dos meses que tomaría terminar un …