John McEnroe e Ivan Lendl se encontraban entre los jóvenes más prometedores a fines de los años 70 y principios de los 80, creando una notable rivalidad que comenzó en Milán 1980. En la primavera de 1983, habían jugado diez veces y Lendl ganó siete de esos encuentros, con otro Choque en Dallas WCT donde fueron los mejores sembrados.

Fue uno de los torneos más grandes durante los años 80 y los jugadores de la parte superior tuvieron que ganar tres de los mejores cinco partidos para asegurar el título en la cancha de alfombras cubierta súper rápida, con el estadounidense tomando toda la gloria después de un 6-2, 4-6, 6-3, 6-7 (5), 7-0 (0) triunfan en 4 horas y 35 minutos en Reunion Arena, tomando el récord de esa famosa final de 1972 entre Ken Rosewall y Rod Laver que jugó uno de Los mejores partidos de todos los tiempos.

Lendl perdió la oportunidad de convertirse en el primer campeón consecutivo de Dallas desde Rosewall en 1971-72 (McEnroe lo haría después de defender el título en 1984), alcanzando tres deuces en el regreso a 5-5 en el set decisivo y desvaneciéndose en el desempate donde no pudo ganar un punto.

McEnroe jugó su primer torneo con una raqueta de grafito y tuvo un gran comienzo en el primer set, tomando una ventaja de 4-1 y asegurándolo cuando Lendl golpeó una doble falta en 2-5. El checo estaba 3-0, 40-0 arriba en el set número dos, encontrando el ritmo en ambos servicios y volviendo a imponer la ventaja antes de que McEnroe retrocediera un descanso en el juego cuatro, persiguiendo al rival y creando tres oportunidades de descanso en 4-5 .

Lendl repelió a aquellos para traer el juego y el set a casa, creando impulso y convirtiéndose en el hombre en una misión después de abrir una ventaja de 3-0 en el set número tres. Sin embargo, McEnroe se hizo cargo en el resto del set, sacudiendo seis juegos consecutivos para un 6-3, acercándose a la línea de meta y enviando toda la presión al otro lado de la red antes del set número cuatro.

Allí, Ivan estaba 4-2 adelante cuando perdió el servicio con una doble falta, lo que permitió a McEnroe nivelar el marcador en 4-4 después de evitar dos oportunidades de quiebre en el juego ocho. Cuatro buenos juegos de servicio los llevaron a un desempate, uno obligatorio para Lendl si quería permanecer en la búsqueda del título.

Con 5-5, John pegó una doble falta y el checo cerró el set con un ganador del servicio, enviando el choque al quinto set. Como ya dijimos, Lendl desperdició su oportunidad en 5-5 y no le quedó nada más en el tanque en el desempate, quedándose sin un punto para darle el triunfo a su oponente.

El punto de partido se convertiría en uno de los momentos más memorables de todos los grandes torneos de la era Open, con McEnroe golpeando una pelota fuera del poste para reclamar su tercera corona de Dallas a pesar de todas las objeciones de Lendl.