¿Quién mejoró más a Roger Federer entre Stefan Edberg e Ivan Ljubicic? Los dos entrenadores han supervisado los últimos siete años de la carrera suiza (no al mismo tiempo), entre grandes éxitos y algunas decepciones, mejoras técnicas y tácticas y algunos períodos marcados por lesiones.

Después de tener a Paul Annacone (el ex entrenador de Pete Sampras) de 2010 a octubre de 2013, Federer decidió cambiar algo en su equipo, especialmente para mejorar su juego en superficies rápidas. La elección recayó en el ex ganador del Slam Stefan Edberg.

Desde 2014 hasta finales de 2015, Edberg llevó a Federer hacia una segunda juventud, mejorando a los suizos en el juego de red y, en general, en el juego de ataque (en el verano de 2015, Federer mostró el SABR por primera vez). Después de un mal 2013, Federer jugó tres finales de Slam en dos años (dos en Wimbledon y uno en el US Open, perdiéndolos contra Novak Djokovic), ganó la final de la Copa Davis 2014 y un total de 11 títulos en dos temporadas (2014- 2015).

A partir de 2016, después del final de la asociación con Edberg, Federer contrató a Ivan Ljubicic (ex entrenador de Milos Raonic) como súper entrenador. Estaba convencido gracias a las notables mejoras de Raonic junto a Ljubicic. El primer año no tuvo mucha suerte (2016 fue la peor temporada de la carrera de Roger).

Pero los frutos de la colaboración fueron evidentes a partir de 2017. Ljubicic también mejoró la fase defensiva y el revés de los suizos, también trabajando desde el punto de vista mental. La victoria en el Abierto de Australia 2017 contra Rafael Nadal fue el comienzo de una gran historia nueva..

En el período de dos años 2017-2018, Federer ganó dos veces en Melbourne y la edición histórica de Wimbledon 2017, con un total de 11 títulos en dos temporadas. A esto también se debe agregar la inolvidable final de Wimbledon 2019, perdida contra Djokovic y, un total de 15 títulos en tres años.

El trabajo acumulativo de Edberg y Ljubicic permitió al Maestro suizo jugar otros años, mejorando técnica, táctica y físicamente. Quizás sea imposible decir cuál de los dos mejoró a Roger Federer: sin el trabajo de uno, el trabajo del otro y los éxitos logrados en los últimos tres años no hubieran sido posibles.