Roger Federer debutó en la controvertida arcilla azul en Madrid 2012 contra Milos Raonic, sobreviviendo a todos los desafíos para prevalecer en el decisivo desempate y establecer el encuentro de tercera ronda con Richard Gasquet. En las 11 reuniones anteriores, el suizo anotó nueve victorias sobre el francés y la décima nunca estuvo en duda, superando a Gasquet por 6-3, 6-2 en 58 minutos para encontrarse en los cuartos de final.

Federer perdió 15 puntos en nueve juegos de servicio, evitando las dos oportunidades de descanso que enfrentó para mantener intacto el disparo inicial y aumentar la presión sobre el oponente que no podía igualar esos números, rompiéndose tres veces para empujar a Roger a los últimos ocho.

Despidiendo a 31 ganadores y 18 errores no forzados, Federer estuvo al frente todo el tiempo, arrojando todo lo que tenía sobre Gasquet y teniendo la ventaja de principio a fin para sellar el trato con estilo y ahorrar energía para el próximo obstáculo después de ese aterrador partido de apertura que podría haberlo noqueado del torneo.

Roger cerró el juego de apertura con un ganador de derecha, entregando otro agarre cómodo en el juego tres y robando el servicio de Gasquet con un ganador de regreso para abrir una ventaja de 3-1. Otra bala de su derecha empujó a Federer más al frente antes de evitar una oportunidad de descanso en el juego siete para mantenerse 5-2 arriba.

Sirviendo para el set en el noveno juego, Roger consiguió cuatro ganadores del servicio para hacer el trabajo en 27 minutos, luciendo bien en la cancha y esperando más de lo mismo en el set número dos. Allí, Richard cometió una doble falta en el primer juego para sufrir un descanso instantáneo, rociando un error de revés en 1-3 para quedarse más atrás y permitir que Federer sirviera para la victoria en el juego ocho.

El francés creó una oportunidad de romper que Roger negó con un as en la línea T, cerrando el trato con dos ases para encontrarse en los cuartos de final.