Después de ganar el título en 2009 y llegar a la final un año después, Roger Federer regresó a Caja Mágica en Madrid para otra carrera fuerte en un rápido evento Masters 1000 en tierra batida. Sin embargo, su 2011 podría haber sido corto, teniendo que guardar un punto de partido contra Feliciano López en el primer partido antes de imponerse 7-6, 6-7, 7-6 en poco menos de tres horas.

En la tercera ronda, el suizo derribó a Xavier Malisse en 71 minutos para establecer el choque de cuartos de final contra Robin Soderling, quien lo derrotó en Roland Garros hace un año. El duelo de Madrid fue su 17º y último, con Federer anotando un triunfo 7-6, 6-4 en una hora y 43 minutos para la 16ª victoria sobre el sueco, pasando a los últimos cuatro para unirse a Rafael Nadal y Novak Djokovic.

Robin sirvió al 53% y dio lo mejor de sí para sacar el máximo provecho de eso y mantenerse en contacto con un oponente mejor clasificado, evitando cinco de seis oportunidades de quiebre y tomando diez puntos menos que Roger. El suizo hizo todo bien en sus juegos, ahorrando las dos oportunidades de descanso ofrecidas al sueco y jugando mejor cuando más le importaba sellar el acuerdo en sets corridos y enfrentarse a Rafael Nadal por tercer año consecutivo en Caja Mágica.

Roger participó en el juego de apertura con un tiro perfecto, seguido de un abrazo de amor de Soderling, quien niveló el marcador en 1-1 para agregar su nombre en el marcador. Robin se mantuvo en contacto en los primeros 40 minutos, sirviendo para permanecer en el set en 4-5 cuando Federer creó dos puntos de set, negados por los ganadores del sueco que sobrevivieron a esa prueba para nivelar el puntaje en 5-5.

Soderling salvó otro punto de ajuste con un ganador de volea perfecto en el 12 ° juego, llegando a un desempate donde no pudo encontrar sus golpes, lo que le permitió a Federer cerrarlo con un ganador del servicio en el cuarto punto de ajuste en 6-2 después de una hora.

En el tercer juego del segundo set, Robin defendió dos oportunidades de quiebre para mantener intacto su servicio, ganando una gran oportunidad de avanzar al frente en 3-2 después de abrir una ventaja de 40-15 en el regreso. Manteniendo la calma, Federer repelió ambos puntos de quiebre y cerró el juego con un hábil ganador de derecha para bloquear el resultado en 3-3.

Un afortunado ganador del cordón neto le brindó una oportunidad de descanso a Roger en el noveno juego, convirtiéndolo en un maravilloso ganador de volea para asegurar el primer descanso del partido y servir para el triunfo. Tres ganadores en ese décimo juego fueron suficientes para que Federer sellara el acuerdo, avanzando a la semifinal en tierra batida en Madrid por tercer año consecutivo y organizando otra reunión con Rafael Nadal.