Wimbledon no se llevará a cabo este año por primera vez desde 1945 debido al coronavirus, sin espacio para avanzar en el calendario como Roland Garros. Durante los próximos dos meses, Tennis World USA revivirá los mejores momentos del Campeonato en la era Open, comenzando con el jugador más condecorado del evento más prestigioso del mundo.

Roger Federer reclamó ocho títulos y 101 triunfos en Wimbledon en las últimas dos décadas, ganando el título junior en 1998 y compitiendo en Londres todos los años desde 1999. El joven suizo necesitó un par de años para encontrar su juego A en el All England Club , perdiendo ante Jiri Novak en cinco sets en 1999 y ante el no.

5 Yevgeny Kafelnikov en tres sets apretados un año después, aún buscando la primera victoria en su amado Major. Llegó con gran estilo en 2001 cuando el mundo no. 15 derribaron a Christophe Rochus 6-2, 6-3, 6-2 en poco más de una hora. Federer perdió el servicio una vez, pero nadie se dio cuenta de que después de una actuación estelar en el regreso, entregó seis descansos para dejar al belga muy atrás y enfrentarse a otro.

En la segunda ronda, Roger tuvo que trabajar mucho más, prevaleciendo sobre Xavier Malisse 6-2, 7-5, 3-6, 4-6, 6-3 después de dos horas y media, defendiendo 22 de 26 oportunidades de quiebre y anotando cinco descansos para cruzar la línea de meta primero y pasar a la tercera ronda.

Federer no estaba contento con su desempeño, luchando por encontrar el ritmo desde la línea de base y agregar más puntos libres del tiro inicial que habrían mantenido su juego de servicio más seguro.

A pesar de ganar diez puntos menos que Malisse, pasó y se sintió muy aliviado de encontrarse en los últimos 32 donde enfrentó a Jonas Bjorkman.

El suizo necesitó dos horas y 21 minutos para vencer al sueco 7-6, 6-3, 7-6 y establecer el encuentro anticipado contra el siete veces campeón Pete Sampras. Federer tuvo que trabajar duro en sus juegos una vez más, enfrentando 11 oportunidades de descanso y repeliendo a diez de ellos para aumentar la presión al otro lado de la red.

El Bjorkman más experimentado jugó bien, pero al menos no fue suficiente para un set, se rompió dos veces de las ocho oportunidades ofrecidas a Roger y perdió terreno en ambos desempates, lo que marcó la diferencia. Tenemos que notar otro detalle esencial de este encuentro, con Roger Federer cayendo un par de veces para lastimarse la ingle, tomando analgésicos para prepararse para el próximo partido, el más importante de su joven carrera.