Se les pide a los fabricantes de teléfonos inteligentes en India que preinstalen la aplicación en nuevos dispositivos.

Lo que necesitas saber

Según los informes, la aplicación de seguimiento de contactos Aarogya Setu permite la vigilancia federal.
Fue lanzado por el gobierno indio el mes pasado para ayudar a combatir COVID-19 en el país.
La aplicación ha sido instalada por más de 75 millones de usuarios de teléfonos inteligentes en India hasta ahora.

India lanzó una aplicación de rastreo de contactos llamada Aarogya Setu el mes pasado para ayudar a rastrear la infección por coronavirus en el país. Si bien comenzó como una aplicación voluntaria, el gobierno indio lo hizo obligatorio para todos los empleados del país. Sin embargo, varios grupos centrados en la privacidad han estado planteando preocupaciones sobre la recopilación de información de la aplicación desde su lanzamiento.

Un análisis independiente de la aplicación de seguimiento de contactos por parte de la gente de Gizmodo ha encontrado que la aplicación permite la vigilancia federal y también hace que los dispositivos sean vulnerables a una amplia gama de ataques. La aplicación requiere que los usuarios proporcionen información básica como su edad, sexo e historial de viajes para comenzar. Los usuarios también deben permitir que la aplicación acceda a sus datos de ubicación y mantenga Bluetooth activado en todo momento.

Además de utilizar los datos de ubicación del GPS del teléfono, la aplicación también puede acceder a la “ubicación aproximada” de los usuarios, extraída de datos como las redes Wi-Fi a las que se conectan los teléfonos. Y dado que la aplicación requiere que Bluetooth esté activado en todo momento, afecta negativamente la vida útil de la batería y permite a los piratas informáticos explotar las fallas de seguridad de Bluetooth para aprovechar datos confidenciales del usuario. Entonces, si bien la aplicación podría ser útil para reducir la propagación de COVID-19 en el país hasta cierto punto, también parece estar poniendo en riesgo la privacidad de millones de indios.

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