Los hospitales pueden aprovechar la tecnología habilitada con RFID para administrar mejor la seguridad de los pacientes y empleados durante la pandemia de COVID-19. Las etiquetas diminutas tienen un gran potencial.

Las herramientas RFID, que utilizan la comunicación inalámbrica para identificar y rastrear activos y equipos, han tenido una fuerte adopción en la atención médica en los últimos años. Se han utilizado para controlar a las personas: las pulseras digitales unidas al tobillo de un recién nacido, por ejemplo, pueden alertar a los equipos de atención si se saca a un bebé de la sala de recién nacidos.

Ahora, mientras continúa la emergencia de salud pública, RFID impulsa la eficiencia y la responsabilidad de los equipos de atención.

Dos expertos en RFID de la Escuela de Administración de la Université du Québec à Montréal, los profesores Ygal Bendavid y Yasmina Maïzi, compartieron casos de uso nuevos y ampliados con HealthTech.

1. Mejor manejo de los uniformes médicos y la ropa protectora

Los matorrales, distribuidos a través de máquinas y gabinetes, se pueden etiquetar con rastreadores RFID para ayudar a las organizaciones a administrar el inventario, lo que puede ahorrar dinero y mejorar la seguridad. Cuando comenzó COVID-19, algunos trabajadores clínicos acumularon matorrales, lo que provocó escasez. Algunos escondieron suministros adicionales en sus casilleros, que en última instancia podrían contaminar los artículos.

Debido a que las máquinas de distribución dispensan automáticamente los matorrales, el personal no está revisando el stock para encontrar sus tamaños correctos. Las máquinas también requieren que los usuarios devuelvan una cantidad igual de exfoliantes para recibir nuevos a cambio, evitando así existencias bajas.

2. Asegurar que el personal siga los protocolos de higiene de las manos

El lavado de manos regular y minucioso es esencial para mejorar el control de infecciones, tanto en el caso de COVID-19 como en otras enfermedades transmisibles. Los hospitales pueden usar RFID para rastrear si el personal clínico se está adhiriendo a esta importante práctica.

Al instalar un lector RFID en una estación de lavado de manos que puede leer insignias o etiquetas en los uniformes de los trabajadores de la salud, los equipos de liderazgo pueden usar esa información para rastrear cuándo y con qué frecuencia los empleados se lavan las manos.

3. Identificación de retrasos y eficiencias en los sitios de prueba de COVID-19

Algunos pacientes esperan horas para ser atendidos en un centro de pruebas. Al usar RFID para rastrear a los pacientes a través del proceso, los proveedores pueden identificar las causas de los cuellos de botella y abordarlos.

La RFID también se puede utilizar para la gestión de inventarios en sitios de prueba móviles ocupados. Al etiquetar las muestras y los suministros, los equipos pueden tener una mejor idea del paradero de los equipos en demanda y también identificar los artículos que necesitan reposición.

4. Supervisión precisa de la temperatura de las vacunas

La noticia de varias vacunas COVID-19 ha traído alivio y desafíos logísticos, incluido el almacenamiento. En el caso de Pfizer, las dosis deben mantenerse a una temperatura gélida de menos 70 grados Celsius (para el contexto, eso es más frío que el invierno en la Antártida).

Cuando las vacunas llegan a una instalación, los proveedores pueden implementar etiquetas RFID con sensores para asegurarse de que los suministros de importancia crítica se mantengan a la temperatura adecuada, de modo que no se desperdicie ninguna dosis.

5. Recopilación de datos para habilitar los esfuerzos de rastreo de contratos COVID-19

Las insignias o pulseras RFID pueden ser para rastrear los movimientos de los empleados, un componente clave del rastreo de contratos efectivo, que ha enfrentado problemas de participación y precisión en los últimos meses.

Saber el paradero de una persona es fundamental para mapear un brote. Si un empleado contrata COVID-19, los administradores pueden revisar los registros de esa persona, recopilados a través de RFID, para ver con quién entraron en contacto y brindar un alcance oportuno.

6. Detección de temperatura autoguiada para empleados de atención médica

Los hospitales pueden equipar a los empleados con llaveros de escaneo de temperatura basados ​​en RFID. Cuando estos empleados ingresan a un hospital, pueden usar llaveros asignados para tomar sus temperaturas. Se puede advertir a los empleados con fiebre que no ingresen al edificio.

Aunque una temperatura corporal elevada no es un síntoma universal de COVID-19, identificar a las personas febriles mediante esta y otras tecnologías de detección de fiebre puede ayudar a contener y acelerar el tratamiento de las personas con más probabilidades de tener y propagar la enfermedad.

Imágenes de LukaTDB / .