1. Las tecnologías inteligentes para personas mayores apoyan la vida independiente

Desde electrodomésticos como estufas de inducción para personas con problemas de visión hasta refrigeradores que permiten a los usuarios ver el interior sin abrir la puerta (y establecer alertas digitales para las fechas de vencimiento de los alimentos y pedir alimentos para la entrega), los dispositivos domésticos inteligentes ofrecen flexibilidad y libertad a los adultos mayores.

“Este tipo de tecnologías pueden ayudar a que una persona pueda vivir en casa”, dice Rose.

En un nivel más simple y rentable, los asistentes de voz pueden ofrecer una mano amiga para una variedad de tareas. Un usuario puede pedirle a un altavoz inteligente, emparejado con otros dispositivos en toda la casa, que ajuste el termostato, llame a un miembro de la familia o vea quién está afuera a través de una cámara en la puerta principal.

Otras herramientas pueden usar tecnología de detección de luz y rango (lidar) para reconocer el movimiento en el hogar mediante un escaneo láser si el residente no tiene un dispositivo portátil o no quiere usar uno, lo cual es común para las personas con demencia. Asimismo, los sensores que utilizan inteligencia artificial pueden monitorear los cambios en el paso y el paso de una persona; los cambios detectados en los patrones de movimiento pueden alertar a los cuidadores sobre la probabilidad de una caída.

2. Los wearables recopilan datos vitales sobre la salud de los adultos mayores

Más allá de los típicos relojes inteligentes y dispositivos portátiles de consumo como Apple Watch y Fitbit, entre otros, un número creciente de dispositivos médicos personales ayudan a los adultos mayores a recopilar signos vitales, capturar y transmitir esos datos y analizarlos a través de paneles para revisión clínica.

Estos incluyen oxímetros de pulso con Wi-Fi y monitores de presión arterial que brindan mediciones médicamente precisas y retroalimentación inmediata.

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Algunos audífonos inteligentes ahora cuentan con tecnología Bluetooth y ofrecen capacidades de prueba de audición remota; Las aplicaciones complementarias pueden proporcionar terapia de sonido diseñada para mantener y fortalecer la audición del usuario.

Los wearables, dice Rose, han ganado prominencia desde que los Centros de Servicios de Medicare y Medicaid expandieron el reembolso para el monitoreo remoto de pacientes en 2019.

A medida que los casos de COVID-19 continúan aumentando, mientras tanto, las herramientas que ayudan a reducir los reingresos tienen aún más valor. “La insuficiencia cardíaca crónica y otras comorbilidades se pueden monitorear de forma remota y ayudar a las personas mayores a evitar la exposición al virus, manteniéndolos seguros y saludables en casa”, dice Rose.

Algunas herramientas incluso pueden detectar si algo anda mal.

“Las tabletas inteligentes diseñadas para personas mayores tienen datos integrados recopilados de dispositivos portátiles. Mientras juegas al solitario en tu tableta, recibes una alerta de que debes salir a caminar o tomar tu medicación para el corazón ”, dice Rose, y también señala que ciertos dispositivos portátiles usan tecnologías de geovallado y GPS con comunicación bidireccional para alertar a los cuidadores si una persona con demencia se aleja.

3. Telesalud y personas mayores: una combinación fundamental para el bienestar

Aunque la telesalud no es una tecnología nueva, la pandemia ha promovido la rápida adopción de visitas virtuales y consultas por video, funciones que son críticas para los adultos mayores con movilidad limitada y que tienen un mayor riesgo de contraer COVID-19 en entornos de atención médica pública.

Con tantas opciones de videoconferencia, cada una con su propia interfaz de usuario, los médicos y proveedores deben considerar plataformas fáciles de usar que permitan a los adultos mayores iniciar sesión de forma segura y sin complicaciones.

Las mejoras en las capacidades de la tableta y la cámara han hecho que las visitas virtuales sean más significativas, dice Rose, gracias a niveles de resolución lo suficientemente altos como para que un dermatólogo pueda evaluar con precisión una herida, por ejemplo.

La simplicidad y la calidad visual también fomentan la noción de que la atención virtual es tan efectiva y realista como una visita en persona, lo que garantiza que los adultos mayores la utilicen cuando sea necesario.